S.B.H.A.C. nº 6

Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores (universal.sbhac.net)

Imágenes de la historia universal   

La Gran Guerra (1914-1918)

10.1.1

Este fue el casus belli que terminó con la plácida y pequeña, por decirlo así, guerra de Estados Mayores, es decir, de papel, entre las grandes potencias europeas. Los bosnios andaban descontentos del imperio austriaco y aprovechando la visita del archiduque Franz Ferdinand y señora a Sarajevo, un estudiante bosnio, Gavrilo Princip, asesinó al aristócrata y a su señora. Detenido poco después, no pudo ser condenado a muerte por tener menos de 20 años.

Gavrilo, bosnio de hondos pesares, pertenecía a un grupo político que prefería la anexión al reino de Serbia que seguir soportando la tiranía austriaca. Este grupo terrorista estaba financiado por el espionaje serbio y todos los participantes en el atentado del heredero al trono fueron detenidos y ajusticiados, excepto Gavrilo que fue condenado a veinte años. Gavrilo de salud delicada, aguantó hasta 1918 las "estupendas" condiciones de vida de la cárcel austriaca de Terezin y murió el mismo año que terminó la guerra.

10.1.2

En diciembre de 1914 en el frente del Oeste, soldados Belgas de miradas para pocas alegrías, se fotografían con sus ametralladoras tiradas por perros.

10.1.3

Soldados alemanes e ingleses confraternizan la noche de navidad de 1914 en el frente de Ypres. Se sabe que se llegó a jugar un partido de fútbol. Al termino todo volvió a sus cauces, salvo el cabreo de los Estados Mayores que la pagaron con los oficiales al mando, que la pagaron con los sargentos, que la pagaron con los soldados.

10.1.4

La playa de Gallipoli desde el barco SS River Clyde. Este desembarco, empeño de Churchill y que tenía unas intenciones geoestratégicas impresionantes, pues trataba de abrir el estrecho de los Dardanelos estableciendo una conexión rápida entre Suez y  Odessa y Sebastopol por donde los rusos podrían exportar sus materias primas y recibir ayuda militar. La acción fue un tremendo fracaso que le costó a Churchill el puesto de primer Lord del Almirantazgo. Hubo más de medio millón de bajas entre ambos bandos (Turcos versus, ingleses, australoneozelandeses y franceses), además de perder los aliados, varios acorazados y buques mayores. Aquí nació la fama del Gran Kemal Atarturk futuro primer presidente de la República Turca pues estaba al mando de la 19 división turca artífice de la derrota aliada.

10.1.5

Los compañeros recorren la trinchera para recoger a los camaradas. En este caso una trinchera francesa.

10.1.6

La imagen de estos soldados alemanes en un frente tranquilo parece preparada por el fotógrafo, probablemente para publicaciones de propaganda. En cualquier caso, escenas así sucedieron a miles sin que ningún fotógrafo estuviera presente.

10.1.7

Impresionante imagen en la que un grupo de soldados heridos se retiran a retaguardia para ser atendidos tras recibir la primera cura en un puesto médico de primera línea. Con ellos camina también un prisionero alemán, del que si no fuera por el uniforme, en nada se distinguiría del resto. Heridos que aún pueden andar, pese al shock que todavía llevan la mayoría en los rostros. Si estamos en medio de una gran ofensiva, los que se quedan, probablemente, envidiarán su suerte.

10.1.8

Un grupo de oficiales y soldados alemanes se fotografía en este emplazamiento de artillería pesada francés destruido en Fort Vaux, Verdun. La batalla del millón de muertos.

10.1.9

El destructor HMS Tipperary, botado en 1915 era un pedido para la República de Chile que por motivos obvios fue incorporado a la Royal Navy. Participó en la batalla de Jutlandia donde recibió fuego del acorazado alemán "Westfalia". Finalmente se hundió muriendo la mayoría de su valiente tripulación.

10.1.10

Soldados ingleses comen caliente en una cocina de campaña en el frente del Somme en octubre de 1916. En el invierno de 1916 las condiciones de vida en las trincheras del frente del Oeste se hicieron inhumanas, barro y agua hasta las rodillas, enfermedades respiratorias, alimentación monótona y falta de alimentos frescos.

10.1.11

Al principio de la guerra de gases, los soldados de ambos bandos etaban vendidos. Una mascarilla médica, una gasa y unas gotas de una solución reactiva.

10.1.12

El pintor John Singer Sargent que fue nombrado en 1918 artista bélico por el Ministerio de Información británico, y dejó esta pintura aleccionadora, llamada "Los gaseados".

 

10.1.12.1

Aquí está la imagen dónde se inspiró probablemente Sargent.

10.1.13

Albatros biplanos de la escuadrilla de Richthofen. EL propio barón que hizo pintar su avión de rojo, gustaba que le llamaran el "Barón Rojo".

10.1.14

El submarino alemán U-35 se acerca al submarino U-42 en un punto de encuentro en el Mediterráneo. El U-42 de pequeñas dimensiones debía ser un navío de enlace, ordenes, correo, etc...

10.1.15

Soldados ingleses en un descanso en la batalla de Cambrai en noviembre de 1917

10.1.16

Esta trinchera inglesa acaba de ser asaltada por las tropas alemanas. Aquí han quedado, tres cadáveres, las armas abandonadas y varios embudos de la artillería.

10.1.17

Trinchera alemana recién cavada en el frente del Oeste. Un centinela y el resto descansa.

10.1.18

El ejército alemán ha mejorado sus técnicas y armamentos y a principios de 1918, resuelta la crisis rusa, se prepara para la gran ofensiva en el oeste que le diera la victoria. En la imagen la dotación de un cañón alemán de acompañamiento de infantería.

10.1.19

Seguramente a petición del fotógrafo esta sotnia cosaca posó a modo de carga. La pega es que a lo mejor los cosacos se pasaron de frenada...

10.1.20

Lancero alemán en San Quentin. A caballo de dos mundos y nunca mejor dicho.

10.1.21

La irrupción en 1916 de nuevas máquinas de guerra aliadas y de forma local, no inquietaron al ejército alemán, que no obstante se puso a diseñar ingenios que contrarrestaran los del enemigo. El A7V Sturmpanzerwagen (en la imagen) se fabricó para facilitar el asalto de la infantería contra las trincheras enemigas en terreno poco accidentado. Tras la exitosa ofensiva de primavera de 1918, con el frente ruso cerrado por la firma de la paz con los bolcheviques. Lundendorft atacó en masa usando nuevas tácticas de infiltración de grandes unidades de infantería seguidas de su artillería. Una pequeña guerra relámpago pero mayoritariamente a pie. Pero la ofensiva se desfondó, y el ejercito alemán se aprestó a la defensiva. En el verano de 1918 se produce la ofensiva aliada, los franceses atacan en Amiens con centenares de tanques pesados, los Mark IV, comprados a Inglaterra, y los suyos propios, los Schneider y los Renault FT-17. La sorpresa fue decisiva y los alemanes sufrieron una gran derrota, que en los años anteriores hubiera sido rápidamente amortiguada por una contraofensiva, pero no era el caso. Alemania estaba completamente desmoralizada, desabastecida y harta de guerra. Los tanques habían sido decisivos en esta rotura del frente que marcó el principio del fin de la Gran Guerra. Y aquel día decisivo se le llamó "El día negro del ejército alemán" puesto en boca por el mismísimo comandante en jefe del frente occidental, el mariscal Ludendorft.

10.1.22

Los alemanes llegaron a formar un grupo acorazado contando con sus treinta y pico A7V y el medio centenar del Mark IV ingleses capturados. Se sabe de un choque entre tres A7V y tres Mark IV ingleses, donde sólo sobrevivido un Mark inglés que fue poco después inutilizado por la artillería alemana. En la imagen, un Mark IV capturado, un tripulante yace a la izquierda y a la derecha otro Mark capturado.

10.1.23

Los improvisados pasajeros de ese Mark IV inglés se van a dar un batacazo monumental cuando el tanque coja la horizontal. Y ninguno lleva el casco puesto.

10.1.24

La guerra se acaba, y las reservas de hombres, también. Observe el lector la juventud de tres de los prisioneros alemanes, y sus rostros demudados. Un veterano y tres reclutas. Pero en la cuneta, el soldado aliado que mira al fotógrafo también parece un niño. Estamos en la segunda batalla de Cambrai, durante la ofensiva de los cien días, que terminará con la rendición alemana.

10.1.25

Zapadores de asalto alemanes (Stosstruppen) en un entrenamiento. Este tipo de tropas fueron creadas en 1915 como una forma de romper el equilibrio en que había caído la guerra de trincheras. Se trataba de pequeñas compañías muy bien armadas y pertrechadas que daban golpes de mano en las líneas enemigas por donde podrían infiltrarse unidades de infantería y evitar así el terrible asalto a la bayoneta contra la artillería, las ametralladoras y las alambradas enemigas, donde los regimientos quedaban convertidos en compañías en una sola jornada. Parece que parte de esta técnica permitió a Ludendorft avanzar hasta casi París en la primavera de 1918.

10.1.26

Soldados aliados se someten a un inspección sanitaria de pies, fundamental en la vida de trincheras.

10.1.27

Stosstruppen alemanas cargan contra las alambradas enemigas. En el crater de la derecha, uno de ellos ya ha caído.

10.1.28

Muertos en la ofensiva de los cien días. Inglaterra y las fuerzas de la Commonwealth tuvieron 947.023 muertos durante la Gran Guerra. Más del doble que en la segunda guerra mundial. Los franceses tuvieron millón y medio de muertos. Los alemanes más de dos millones, Austria-Hungría millón y medio, e Italia setecientos cincuenta mil. Rusia entre guerra, revolución y guerra civil, tuvo más de diez millones de muertos contando civiles.

10.1.29

Una posición alemana es atacada con gases. Los soldados ya se han puesto sus caretas y el soldado del centro trata de decirle al perro que salga pitando.

10.1.30

Tres modelos Mark V en un pueblo francés durante la ofensiva de los cien días. A estos modelos se le denominaba "female", hembras, pues sólo llevaban ametralladoras, por contra de los Mark V, "male" (machos) que llevaban un cañón de 6 libras.

10.1.31

Miembros de la 46 división británica celebran una victoria durante la ofensiva de los cien días.

10.1.32

Este puesto de ametralladoras ha sido destruido por la artillería. Los asaltantes han sacado los cadáveres para que sean inhumados. El cabo que contempla la escena se felicita por estar vivo.

10.1.33

El conocido y prolífico pintor alemán Wily Stöwer, especializado en temas navales, retrata aquí el hundimiento del navío ingles Resolute por un submarino alemán

10.1.34

El pintor y combatiente Eric Kennington pintó este cuadro con compañeros de su unidad conocidos como "The Kesingtons". En realidad, un batallón territorial del 13 regimiento de Londres. El cuadro está en el Imperial War Museum

10.1.35

Extraordinaria composición de Christopher Richard W Nevinson titulado La Mitrailleuse.

Adenda 2014

10.1.36

Una curiosa imagen de las trincheras, en este caso soldados alemanes. Los cinco soldados de la imagen parecen bien alimentados y pertrechados, tienen aspecto animoso, incluso decidido y la trinchera es amplia y robusta. Todo eso está muy bien hasta que cae un pepinazo de grueso calibre y lo manda todo al infierno. Y entonces, adiós soldaditos, adiós trinchera.

10.1.37

Esta imagen de un asalto alemán con gases es muy conocida, creo que fue la portada de una de las ediciones españolas de la conocida obra, "Tempestades de acero" de Ernst Jünger, un oficial herido 14 veces en el frente occidental, cinco de ellas de bala.

Este oficial, protagonista en terribles batallas, cuenta los hechos sin ningún anti-belicismo, ignorando muchas veces las brutalidades vividas, lo que no quiere decir que no las pasara canutas como todos los hombres que participaron en las terribles batallas del frente accidental. El caso es que sus relatos glorifican más que critican la Gran Guerra. Ha sido acusado de militarismo y su obra, inicialmente unos diarios personales, terminó muy revisada por el autor en sus últimas versiones. Paradójicamente, Eric María Remarque, autor de "Sin novedad en el frente", obra anti-bélica por excelencia apenas combatió en las trincheras y construyó su valiente novela con los relatos de muchos soldados más sus experiencias como zapador. Jünger, no, Jünger estuvo en primera línea durante toda la guerra, salvo los periodos de convalecencia, que fueron muchos, pero lo que nos describe parece incluso bueno, la guerra como escuela de vida.

La imagen del asalto de las stosstruppen creo que es durante unas maniobras, sólo así se explica la escasa distancia del fotógrafo y por supuesto la situación frontal. Además, los campos de batalla próximos a las trincheras no tiene esa hierba tan lustrosa.

10.1.38

Al contrario que en la fotografía 36, vemos aquí el verdadero estado de las trincheras en el otoño y en la primavera. Un insano barrizal donde el infante permanecía meses y meses. Las bajas por enfermedades derivadas de la intemperie, humedad permanente, insectos parasitarios, alimentación inadecuada y falta de higiene, eran tantas o mas que las que causaba la guerra misma. Para los combatientes, una herida leve y un periodo de convalecencia en un hospital con sábanas y enfermeras, era un paraíso.

10.1.39

Después de la guerra se realizó un Congreso de la Paz en Versalles. En la imagen una delegación de mutilados franceses.

10.1.40

Georges Leroux, un artista protagonista de los hechos que plasma, pintó este cuadro mortuorio en el frente de Les Eparges.

Imágenes H. Universal V. 1.0 Enero de 2014 Sbhac nº 6